Manifiesto

¿qué hubiera hecho con el fuego que siento dentro y que me obliga a trabajar en los proyectos que quiero y me interesan?

¿qué haría cuando se me ocurriera una idea genial y no pudiera ejecutarla por que tenía que atender los intereses de otros?

¿qué haría con mi empresa, con mi blog, con mi filosofía de vida?

¿qué haría con esas ganas de coger mi mochila y salir a conocer el mundo que está allá afuera esperándome sin tiquete de regreso?

¿cómo podría mirarme al espejo cada día sin sentir vergüenza de mi misma?

Me queda poco tiempo en el planeta tierra. 50 años más o menos. Y con suerte. Luego me tocará lo que a todos: convertirme en energía y volar por el universo. Por eso no pienso pasar mis últimos 50 años.

Nunca dejará de aprender. Construiré mi negocio de manera sostenible a través de clientes apasionados y leales. Nunca dejaré pasar una oportunidad de ayudar a un colega y recordaré los días en que no sabía nada. Me motiva más el impacto que el dinero. Me comunicaré lo máximo posible, porque es el oxígeno de lo que hago. Estoy en una maratón y no importa cuán lejos esté la meta, la única manera de llegar allí es poniendo un pie delante de otro cada día. Con el tiempo, no hay ningún problema que sea insuperable.