Convirtiendo mi talento en mi motivación

En el año 2008, después de terminar mi práctica profesional envidiada por muchos, pero odiada por mí; me dirigí a la facultad para comprobar si todo estaba aprobado y podría graduarme por fin.

En los dos últimos años de la carrera, me había dado cuenta que había pasado todo ese tiempo haciendo algo que no me gustaba mucho, para cumplir las expectativas de mis padres y del resto de mi familia. Pues iba a pasar de ser Catalina Zapata a ser: «Mi hija Comunicadora», «mi sobrina Comunicadora, «mi nieta Comunicadora» e incluso «Mi vecina Comunicadora».

Digamos que, si me daban el título, me convertía en «lo que esperaban de mí». Por aquel entonces, yo era la»niña más lista del mundo» para toda mi familia, y una alumna destacada para algunos de mis compañeros y amigos.

Pero a mí lo de ser COMUNICADORA con mayúsculas, no me satisfacía mucho ni me llenaba la boca gritándolo a los cuatro vientos.

Lo realmente importante para mí, es que podía cerrar una etapa de mi vida, salir a descubrir ese otro mundo que estaba allá afuera esperándome, en la internet, en otro país, en el afuera, en proyectos reales.

Pero los demás, lo veían como el momento de salir al mundo real y conseguir un empleo digno, trabajar en una gran empresa o multinacional, convertirme en una mujer elegante y empresaria, casarme a los 30, comprar una casa, tener hijos y esperar la vejez para jubilarme y quizás, comenzar a disfrutar la vida.

Hoy puedo decir las mismas palabras que un tal Pablo Neruda escribió: ya no somos los mismos. Clic para tuitear

No hagas lo que esperan de ti

Con el paso del tiempo me ha tocado aprender de a poco que soy perfeccionista mas no perfecta. Por mucho que nos gustaría que así fuera, no somos personas perfectas. Ni tú, ni yo. Ningún ser humano que haya estado o vaya a estar sobre la faz de la tierra alcanzará la perfección mientras viva. Es un hecho y hay que aceptarlo.

Pero la locura es de las pocas cosas que te animan a ir donde nadie iría, a hacer lo que nadie haría, a decir lo que nadie diría. Y el máster que más te ayudará, va a ser el de “intentar diferente y crear cambio”.

Creo que todos y cada uno de nosotros tenemos algo en lo que nos gustaría resaltar, pero al final hay quienes lo consiguen y quienes no.

Si de verdad quieres destacar en un área que sea importante para ti o hacer las cosas de manera distinta, debes estar dispuesta o dispuesto a decepcionar.

Entonces, ponte en mi piel.Literalmente, cuando terminé la universidad estaba temblando. Sabía que iba a decepcionar a mucha gente, pero mi mayor preocupación era no decepcionarme a mi misma y hacerle entender a todos, que yo no tenía una profesión sino una misión.

Yo no quería depender de un salario porque es algo que te CONFORMA, es algo que te dan por cumplir un horario, por responder a unas metas, por ausentarte de tu familia, por tener mil reuniones a la semana, por vivir en un avión; pero los beneficios principales no son para ti sino para quien te paga.

Propósitos normales tiene la mayoría y yo no quería ser como la mayoría. Clic para tuitear

Intenta diferente y crea cambio

La mayoría de personas se mueren sin saber para qué eran buenos, porque se acostumbran a un empleo, se acomodan a él y tienen comportamientos que se repiten como la sonrisa cada 15 y cada 30 del mes cuando llega el sueldo, odian los lunes, se concentran en el incremento del salario para el año entrante, empiezan a hablar de temas como la pensión, se preocupan por la prima, por la bonificación periódica y otras conductas lamentables.

Yo no estoy en contra de los empleados, solamente estoy en contra de trabajar en algo que no disfrute, ni concuerde con aquello por lo que vino a este mundo, con algo que no vibra.

Y en este punto de mi vida, ya la educación me importa un carajo por que está determinada por una pieza de papel y una fiesta al final, que se supone que, deba hacerte sentir como que “lograste valer la pena”.  Además, puedo ser más grande que muchos profesionales, expertos y genios, porque reconocí que las oportunidades para educarme a mi misma, son ilimitadas.

Entonces… Ya soy una profesional, ¿y ahora qué?.

¿Cómo vivir una vida de otra manera?¿Qué cara me iban a poner mis padres cuando les dijera que no iba a trabajar de Comunicadora sino que iba a aspirar un trabajo diferente y sin oficinas, que iba a tratar de monetizar servicios a través de un sitio web y venderme como creativa freelance?.

¿Creativa Freelance?… ¿Y qué es eso?

Esta es otra historia que ya te contaré después!…

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